jueves, 2 de agosto de 2012

KIKE MAEDA: ¡NO ES MI VOZ SEÑORA JUEZ!


Kike Maeda, el macho, el que siempre
 pone el pecho, el que no le tiene 
miedo a nada ni a nadie, porque por 
sus venas corre sangre samurái y chotana,
 fiel a su estilo de bravucón y cobarde,
 después de atentar contra el honor 
de una dama, sentado en el banquillo
 de los acusados y haciéndose la pila 
en los pantalones, dice:
¡NO ES MI VOZ SEÑORA JUEZ!
El 2 de junio del año 2007, la Dirección de Criminalística de la Policía Nacional, le practicó a Oscar Enrique Maeda Asencio, un peritaje sicológico forense, signado con el N° 454/2007, el cual dio luces de su MEGALOMANIA, caracterizado por sus delirios de grandeza, poder y riqueza. ¿Han notado su “complejo de superioridad”, cada vez que ladra, digo que habla? Para él todos son mediocres, ineptos, burros, misios, cobardes, corruptos, buenos para nada, y claro, él es valiente, él es honesto, él pone el pecho, a él le tienen miedo, él es inteligente; se ufana de tener su camioneta del año, de tener su empresa, de tener dinero; y se jacta de poder pagar 20 o 30 guardaespaldas o cuatro o diez abogados para que lo defiendan. Rebuzna a los cuatro vientos que es amigo de embajadores, ministros y grandes empresarios; a él lo escuchan a nivel nacional e internacional; él se hospeda y almuerza en el cinco estrellas Hotel Atton de San Isidro y defeca por la noche en el Gran Hotel Chiclayo. Es decir, ya no ya, este megalomaniaco un poco más y les mete el cuento a los mediocres e incautos que lo escuchan, que él integra el CLUB BILDERBERG, donde se reúne con las personas más influyentes del mundo.

Su perfil sicológico lo describe también como un sujeto, con INTELIGENCIA NORMAL; con impulso hacia la AGRESIÓN VERBAL; con LENGUAJE INDECENTE; con ARRANQUES DE MAL HUMOR; TEMPERAMENTO REPRIMIDO; tendencia a ser socialmente DOMINANTE y PODEROSO; susceptible a la ofensa y RESISTENCIA A LA AUTORIDAD; índice de SUPERVALORACIÓN; y acentuación EXCESIVA DEL PROPIO YO. Como habrán podido notar, este folklórico personaje se cree la última Coca Cola del desierto; que sólo frente al micrófono y la pantalla se siente todo poderoso, debido a su complejo de inferioridad; y para eliminar esa imagen de acomplejado y frustrado, vive criticando y difamando a los demás sin aportar ninguna alternativa de solución a nada, creyéndose superior a todos; alimentado en su ego por ignorantes y anémicos cerebrales que lo escuchan y lo enaltecen sin analizar las estupideces que habla.

Una prueba más de su fanfarronería, es la querella interpuesta por la profesora María Yarlequé Chávez, por el Delito de Difamación Agravada, que se ventila ante el Décimo Juzgado Unipersonal Supraprovincial Penal de Chiclayo, que despacha la Jueza Rosa Amelia Vera Meléndez, (Expediente N° 3707 – 2012); los hechos haber acusado a la querellante (María Yarlequé Chávez), en su programa de RADIO LA EXITOSA, en transmisión simultánea con canal 35 (Karibeña TV), dando a entender, sin prueba alguna, que dicha señora tiene una conducta deshonrosa, incorrecta, indecente e inmoral.

Kike Maeda, fiel a su estilo de desprecio a la verdad y respeto hacia los demás; sin medir las consecuencias que sus imputaciones podrían traer, públicamente aseguró tener videos de la referida señora, en situaciones embarazosas, con un colega suyo (ELMER NUNURA). Es decir, dio a entender a la opinión pública que la querellante le es infiel a su esposo. Como si su vil cobardía fuese poca, aseguró tener también “cartas amorosas” que la querellada le habría dirigido al ex burgomaestre JAVIER CASTRO CRUZ. Sin embargo, pese a reiterar siempre lo mismo en muchos de sus programas, jamás mostró los videos y las cartas que como pruebas aseguró tener. Nunca las mostro, simple y llanamente porqué jamás conto con ellas, lo único que siempre buscó fue causarle a la querellante un grave daño moral y vulnerar como es su costumbre, con la anuencia del propietario de Radio la Exitosa y Karibeña TV, el honor de las personas, amparándose en su errada idea que su derecho a la libertad de expresión, opinión e información, le dan carta abierta de meter sus narices en la vida privada de las personas y menoscabar la reputación e imagen de los demás.

ESTE ES EL AUDIO QUE KIKE MAEDA, AJUSTANDO EL ASTERISCO, DICE: ¡NO ES MI VOZ SEÑORA JUEZ!. 




El 12 de octubre, a horas 8:30 am, en la sala de audiencia N° 05, de la nueva sede del Poder Judicial, se llevará a cabo el juicio oral contra Kike Maeda Asencio; y conociéndolo como lo conozco a este “personaje”, estoy absolutamente seguro que no asistirá a la referida audiencia. Como es su costumbre presentará un certificado médico visado con la complicidad de algún funcionario o médico del Hospital de Las Mercedes; o en su defecto se presentará solo a la audiencia y dirá que se postergue porque necesita la presencia de su abogado defensor.



Con fecha 20 de julio, Kike Maeda, el imitador de macho, con sangre Samurái y Chotana, mediante un escrito se apersono y contesto la querella, alegando cínicamente en su defensa, lo siguiente: “Es falso que haya propalado los comentarios que refiere la querellante; porque el día que dice, la he difamado, no me encontraba laborando en la Radio que señala, por lo que no puede imputárseme esos hechos”

Kike Maeda, categóricamente sentencia que no puede imputársele esos hechos, pero a manera de justificar los mismos, dice lo siguiente: “En caso que los peritos de audios determinen, (aunque será imposible), que sea mi voz, los dichos que aducen son difamantes, son atípicos para el delito de difamación, ya que SE SUSTENTAN EN HECHOS QUE NO LA AGRAVIAN, no se le dice ninguna cualidad, no se le atribuye una conducta que constituya delito”

En el punto IV HECHOS EN QUE FUNDA SU DEFENSA, el que siempre pone el pecho y el que no le tiene miedo a nada ni a nadie, dice: “No es mi voz en los audios que se adjuntan en la querella, para que sea relevante debe existir una pericia que exprese que la voz me corresponde”, por lo que solicita una pericia técnica de audio, para determinar que la voz que allí aparece no le corresponde.

Amigos lectores como habrán podido corroborar, en resumen ese es Kike Maeda Asencio, el bravucón frente al micrófono y la pantalla, pero un saco de nervios en el banquillo de los acusados, que no tiene la hidalguía, ni un ápice de dignidad en reconocer como varón, sus excesos de callejonera frente al micrófono y la pantalla.

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