martes, 3 de febrero de 2009

No soy homofóbico

NO SOY HOMOFÓBICO
Antes de iniciar este artículo obviamente dirigido a los adoradores del falo, quiero en primer lugar hacer llegar mis saludos y congratulaciones a los trabajadores del campo, de la fábrica, de servicios y administrativos de la empresa Agro Pucalá, quienes parecen haber despertado tal cual leones dormidos, AÙN SOMNOLIENTOS, para reivindicar sus derechos laborales y decir basta a sus explotadores.

En segundo lugar, quiero dejar en claro que no discrimino, ni tengo aversión, odio, ni miedo, contra hombres o mujeres homosexuales, bisexuales o transexuales. En resumen, no tengo ningún prejuicio contra sodomita alguno. ¿Porqué odiarlos o porqué discriminarlos?, si han existido en todas las épocas, en todos los rincones y en todos los estratos sociales. Muchos de ellos han quedado inmortalizados en la historia, así tenemos al filósofo de todos los tiempos, Sócrates y a su discípulo Platón; al clérigo San Agustín; a los genios Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci; a los valientes guerreros Carlos Magno y Julio César, entre otros emblemáticos personajes del ambiente gay.

Mi respeto y admiración hacia a esos valerosos seres salidos del closet que día a día luchan contra esta beata y homofóbica sociedad. Pero, mi más sentido repudio contra esas cobardes y abusivas mariposas a solapadas quienes arrebañadas vienen depredando una institución como la empresa Agro Pucalá, soslayando y vulnerando los derechos laborales de cientos de trabajadores, quienes además de tener que trabajar por un mísero sueldo, tienen que soportar el abuso de recibir sólo el 80 % de su haber mensual, sin contar los pagos de remuneraciones de los meses que aun les adeudan, mientras un grupito de privilegiados del CLAN puntualmente perciben sus jugosos sueldos mensuales.
Creí ser la voz que clamaba en el desierto,
ser el herrero que machacaba en hierro frío,
pero parece que he despertado al León dormido.
Como lo dije en un primer comunicado
amigos trabajadores de la Empresa Agro Pucalá,
¿Porqué han de sufrir hambre, miserias e injusticias,
mientras un grupito de comechados y
sinvergüenzas amasan sus fortunas
con el sudor de tú trabajo?.
Ha llegado la hora del cambio,
para no desmayar de hambre a
las puertas del festín, si violentando
la entrada se consigue manjar y sitio para todos.


Me gustaría decirles, vamos abordar el tema de los MARICAS que manejan la empresa Agro Pucalá, pero la palabra marica es un adjetivo, insulto grosero mal utilizado, para calificar a una determinada persona mayormente de cobarde, de afeminado o de homosexual. Graso error, homosexualidad no es sinónimo de cobardía; si no donde quedaría Alejandro Magno, rey de Macedonia, uno de los líderes militares más importantes y sagaces de la historia, quien vivió un apasionado romance con uno de sus Generales y amigo de la infancia; su homosexualidad no constituyó menoscabo alguno para sus proezas de valentía en los campos de batalla. No terminaría de enumerar el sin numero de valientes guerreros que yacieron con hombres en su lecho y eso no menguó en lo más mínimo su valentía y capacidad como estrategas militares. En conclusión, a mi particular opinión, no hay homosexual cobarde, porque hay que ser muy valiente para dejar entrar a su garaje, una a todo terreno, 4 X 4 y de doble tracción. Por lo tanto, hechas las aclaraciones del caso vamos abordar sólo en esta ocasión el tema de los “Mandingos – Ayayeros”, personajes que gracias a sus mastodonicos embates anales que les practican religiosamente a estas mariposas a solapadas, se han convertido en los consentidos y mimados de los explotadores y depredadores de la empresa Agro Pucalá, ganando el 100% de sus remuneraciones y en cantidades que en comparación con los sueldos de la masa trabajadora son una èlite de privilegiados del CLAN.

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